La gala final de Fama fue un sin sentido que se alargó y alargó a fuerza de rellenos absurdos (terrible y absolutamente rastrero, propio de los trileros de Zeppelin, el momento cierro teléfonos-expulso-abro teléfonos) y que terminó tal y como se sabía desde el primer minuto de Fama: el premio al bailarín más completo era o para Quique o para Vicky. Finalmente se lo llevó ella, y Quique quedó en segundo lugar. Pero antes, nos regaló una maravillosa coreografía a ritmo de Stronger, de Kanye West:
